Crítica de cine: ‘La gran seducción’ (Don McKellar, 2014)

La gran seducción Taylor Kistch
Brendan Gleeson y Taylor Kistch en La gran seducción. Cortesía de A Contracorriente Films.

Aquí no hay explosiones, ni vampiros, ni apocalipsis zombies. La gran seducción es una película sobre gente real con problemas reales. Problemas que, por desgracia, están a la orden del día para demasiadas personas en numerosos lugares. Tickle Cove fue en su día un lugar idílico del que disfrutaban unos pocos privilegiados, pero la edad de oro se terminó hace mucho tiempo. Es hora de renovarse o morir. Reconstruir o marcharse. Futuro o nada. Y Ulises no quiere marcharse de Ítaca.

A pesar de que su situación es bastante deprimente – una comunidad entera castigada con el paro -, los habitante de este puerto sacan fuerzas de la nada para reírse de los listos que vienen de la ciudad. A saber, un médico que se mete en problemas y cuya redención pagará pasando consulta en este remoto lugar, y un empresario corrupto. La pareja perfecta. […]

Este es un extracto de la review de cine que escribí sobre la película canadiense La gran seducción, publicada originalmente en El cine en la sombra. Puedes continuar leyéndola en su web.

En el momento de publicar este artículo, La gran seducción está disponible en Amazon Prime Video.