Crítica de cine: ‘Yves Saint Laurent’ (Jalil Lespert, 2014)

Yves Saint Laurent Pierre Niney
Pierre Niney y Charlotte Le Bon en Yves Saint Laurent. Cortesía de Vértigo Films España.

Genio. Prisionero de sí mismo. Esclavo de sus adicciones. Mente privilegiada. Creatividad desbordante. Tímido enfermizo o rey de la fiesta. Cigarrillo perenne en la boca. Perfeccionista hasta el extremo. Obsesionado por la costura hasta el agotamiento. Y por su pelo. Tan creativo como autodestructivo. Trágico y atormentado. Feliz solo por unos instantes. Yves Saint Laurent era todas estas cosas. ¿Causa o consecuencia del éxito? Lo cierto es que constituyó el relevo de Christian Dior tras su muerte y acabó revolucionando el armario femenino superando a su maestro.

Las grandes historias del mundo de la moda, y me atrevería a decir del mundo creativo o artístico en general, cantan a dúo. No se entiende a Yves Saint Laurent sin Pierre Bergé. Saint Laurent – interpretado por Pierre Niney – era hilo y aguja. Bergé (Guillaume Gallienne), calculadora. “Le amo, pero tú eres el hombre de mi vida”, le confiesa Saint Laurent en una de las escenas. Bergé es el ancla, el que frena, observa desde la distancia, dirige en solitario una casa de moda que depende de los vaivenes emocionales de su director creativo. Protege sin molestar. Sparring del genio. El gestor constructor de la torre de marfil. Defensor de su legado y memoria […].

Este es un extracto de la review de cine que escribí sobre la película francesa Yves Saint Laurent, publicada originalmente en El cine en la sombra. Puedes continuar leyéndola en su web.

En el momento de publicar este artículo, la película Yves Saint Laurent está disponible en Amazon Prime Video.