Crítica de cine: ‘Trash: ladrones de esperanza’ (Stephen Daldry, 2014)

Trash Ladrones de esperanza niños
Los niños de Trash: Ladrones de esperanza. Cortesía de Universal Pictures Spain.

Raphael y Gardo viven buscando entre montañas de basura, esperando en el vertedero a que descarguen los camiones y la mierda caiga en cascada desde arriba. Mucho peor vive Rato, así que mejor coger todos los trenes en marcha, aunque signifique jugarse la vida en cada esquina del laberinto de favelas. Felices a pesar de todo, su vida cambia cuando Gardo encuentra una cartera.

Trash está dirigida por Stephen Daldry, basada en el bestseller de Andy Mulligan y con guion adaptado de Richard Curtis. En la historia original de Mulligan en ningún momento se sitúa la acción. El objetivo no era criticar la mala gestión de los recursos de un país determinado, sino prestar atención a la historia y ser conscientes de que hay demasiados millones de personas en el mundo (muchos de ellos niños) trabajando y viviendo de la basura. La idea de Brasil vino después, tras barajar India y Filipinas. Reunía todos los requisitos: policía violenta, miseria y corrupción, así como el optimismo y la esperanza de su gente. […]

Este es un extracto de mi review de cine sobre la película británica Trash: ladrones de esperanza, publicada originalmente en El cine en la sombra. Puedes continuar leyéndola en su web.