Crítica de cine: ‘Brasserie Romantic’ (Joël Vanhoebrouck, 2012)

Brasserie Romantic pelicula
Brasserie Romantic. Cortesía de Surtsey Films.

Según Mia – interpretada por Ruth Becquart -, uno de los personajes de Brasserie romantic, cada día se suicida una persona en Bélgica tras un desengaño amoroso. No sé si esta estadística es cierta o está desactualizada, pero si la situación que se vive en este pequeño restaurante un 14 de febrero es extrapolable a todo el país, lo raro es que no haga falta repoblarlo.

El ex novio no olvidado que reaparece. Ese que manifiesta que no está dispuesto a dejarlo todo por  ti, pero sí tiene la cara dura de pedirte que lo hagas por él. El adicto al trabajo enganchado al móvil que sale a cenar con su mujer porque es San Valentín y le hace el mismo regalo que el año anterior. Y le cuenta el mismo chiste. Y se le queda un trozo de espinacas entre los dientes y ella, en vez de reírse y decir “tienes espinacas entre los dientes, cariño”, le da un asco que no lo puede soportar y desea que deje de hablar para no tener que verlo.

Para seguir con los tópicos, en esta brasserie también tiene reserva una mujer que tenía que cenar con su marido, pero este le ha abandonado por su mejor amiga. El camarero tiene la deferencia de escucharla y le brinda el súper consejo que cualquier persona a la que le han partido el corazón en cachitos recientemente está deseando escuchar: “Sigue con tu vida”. Tampoco podía faltar el viejo y su cita de 25 años. Además, es de los que entiende mucho de vinos y dice que todos le saben a corcho. El salto mortal con tirabuzón viene de la mano del raro que liga por internet y que se define como “el tío más aburrido de Europa”. […]

Este es un extracto de la review de cine que escribí sobre la película belga Brasserie romantic, publicada originalmente en El cine en la sombra. Puedes continuar leyéndola en su web.