Crítica de cine: ‘Blind’ (Eskil Vogt, 2014)

Blind Ellen Dorrit Petersend
Ellen Dorrit Petersend en Blind. Cortesía de Golem Distribución.

Ojos que no ven, corazón que no siente. Mentira. Ingrid – interpretada por Ellen Dorrit Petersen – pierde la vista y no es capaz de salir de casa. Su capacidad de visualizar imágenes desaparecerá al carecer de nuevos impulsos ópticos. Su objetivo es ralentizar el proceso. Por eso invierte sus horas repasando mentalmente cómo era su entorno antes de quedarse ciega. Sin embargo, esas imágenes también empiezan a ser cada vez más borrosas. Ya no sabe ni qué aspecto tiene ella misma. Y una vez alcanzado este punto, decide que lo mejor que puede hacer es engancharse a una botella de vino.

No ver bien es algo agobiante. No ver nada de nada, inquieta. No es lo mismo no haber visto nada nunca, que perder de repente la visión. Si este es el caso, recuperar la autonomía personal se convierte en un esfuerzo titánico que, a lo mejor, no está al alcance de todos. Como Ingrid ya no puede ver, decide probar nuevas estrategias para descifrar lo que sucede a su alrededor, pero sin atreverse a poner un pie fuera de su piso. Porque allí aún sabe dónde está todo. Su imaginación es la que ahora debe hacer el esfuerzo de encajar todas las piezas de su vida. […]

Este es un extracto de mi review de cine sobre la película noruega Blind, publicada originalmente en El cine en la sombra. Puedes continuar leyéndola en su web.