*Septiembre*

Este septiembre sí que lo he vivido como si comenzara un año nuevo. La vuelta a la rutina ha sido distinta porque después de algunos años, el verano se presentó como un parón antes de comenzar nuevos proyectos. Así que, para despedir y recibir, una fiesta. La misma de todos los años, pero me la tengo que dar.

Fiestas de Cuerva

Mis lecturas han sido cómics novelas gráficas con bien de dibujos y personajes que me hacen sonreír, porque me gustan las verdades como puños que dibuja Raquel Córcoles. Este mes he tenido doble ración de Moderna de Pueblo y su amienemigo El Cooltureta.

Películas nuevas sólo he visto una porque ya sabéis que lo que yo hago últimamente es hincharme a series. Y si me la hubiera perdido, tampoco hubiera pasado nada. La camarera Lynn está dirigida por Ingo Haeb, su protagonista está zumbadita y creo que la próxima vez que vaya a un hotel voy a decir que no me limpien la habitación.

La camarera Lynn

Scream Queens se añade a mi lista de series imprescindibles para poder vivir porque es muy loca y está llena de gente hiper pija con sus problemas de gente pija y se matan entre ellos. Siempre impecablemente vestidos, con lo mal que sale la sangre. También hay uno disfrazado de demonio que, si te tiene que decir algo, te habla por whatsapp para que no le descubras por su voz. Lo tiene todo.

Chanel Oberlin Scream Queens

Fui a cenar a La Jefa (C/Recoletos, 4) después de haber oído hablar de este sitio durante todo el verano. La verdad es que es un local precioso donde no se come mal (de hecho, creo que la relación calidad/precio es buena) pero es mucho más bonita la decoración. No sé si me explico. Fusionan platos típicos de la cocina colonial con otros asiáticos, peruanos y venezolanos. Probamos las croquetas de ají de gallina, el pez mantequilla con tabulé y los gambones wonton. La cocina está abierta todo el día, no cierran entre semana y tienen menú diario.

La jefa Home Bar Madrid

Esto es lo que ha dado de sí mi mes de septiembre.

*Agosto*

Playa de las Marinas, Dénia

Agosto: ESE mes que mola mientras no te toque quedarte en Madrid y mientras no trabajes. Porque todos los artículos de prensa titulados ‘Cosas que hacer en Madrid en agosto’ los ha escrito un mono son mentira cochina. Madrid en agosto es una tortura, del asfalto sale fuego, el metro tarda el doble en llegar y aprovechan para hacer todas las obras del mundo. Y mientras tanto, tu Instagram se llena de pies embadurnados en arena de playa. No quiero ver pies. En fin, Madrid: en agosto no te soporto.

Así que los días que por desgracia tuve que quedarme en la ciudad, los dediqué a hacer las cosas que probablemente en septiembre hubiera pospuesto indefinidamente.

Una exposición: ‘Vogue like a painting’, en el Museo Thyssen-Bornemisza (hasta el 12 de octubre). Como soy muy fan de los esditoriales de moda, me encantó ver estas imágenes en tamaño gigante y un vestido de Valentino Alta Costura a un palmo de mi cara. Fotos de Cecil Beaton, Patrick Demarchelier, Annie Leibovitz o Tim Walker. Como hacía mucho calor, rematé con unas cervezas en la terraza de fuera que estaba absolutamente vacía.

Vogue like a painting

(Imagen de vogue.es)

Un par de películas: ‘Life Aquatic’ (2004) y ‘Academia Rushmore’ (1998), ambas de Wes Anderson (para ambientarme de cara al otoño). Como todo el que puede huye de Madrid y el que se queda es porque trabaja, en mi tiempo libre me dediqué a ver películas que tenía pendientes desde hace años (sin exagerar). La primera me encantó por lo preciosas que son sus imágenes, porque la historia me entretuvo y porque si alguna vez viajo en un barco grande, quiero que sea el del inútil Steve Zissou. La segunda, aunque tiene un protagonista con encanto, en el fondo es un cansino y me aburrió bastante, pero aún así la acabé.

'Life aquatic', de Wes Anderson (2004)

Un libro: ‘Peyton place’, de Grace Metalious. El título hace referencia a un pueblo norteamericano y la vida de sus habitantes unos años antes y después de la II Guerra Mundial. No deja títere con cabeza. Se publicó por primera vez en los años cincuenta y fue tan polémico que lo prohibieron. Algunas librerías colgaban carteles de ‘Aquí no vendemos Peyton Place’. La (genial) editorial Blackie Books lo ha reeditado y yo no he podido soltarlo en una semana. Según se lee en la contraportada, sin esta novela no habrían existido Melrose place, Twin Peaks ni el movimiento feminista estadounidense (esto último, un poco exagerado). Al lado de algunos de sus personajes, Amanda Woodward y Angela Channing son unas aficionadas.

'Peyton place', de Grace Metalious

Un restaurante: *Ca la Pepa Teresa (C/ Loreto, 23. Dénia). Cuando por fin ninguna obligación me retenía en Madrid, me fui a la playa y celebré mi cumpleaños en este restaurante donde hacen unos arroces caldosos de morirte y una sepia con almendras de llorar también. Aunque la verdad es que todo lo demás también está rico, es bastante asequible, el servicio es muy amable y el local es precioso. He ido a comer en invierno y en verano y siempre he salido encantada.

Ca la Pepa Teresa

(Imagen de calapepateresa.com)

Bienvenido, septiembre. No hay dolor.

*Julio*

Angus+Julia Stone

– No he parado de escuchar lo último de Angus+Julia Stone, dos hermanos de Sidney que hacen un folk indie acústico. Los seguía desde hace tiempo, pero este mes me ha dado por ponerlo en bucle. De los pocos discos que me gustan de principio a fin y no me cansan.

Requisitos para ser una persona normal

– Fui al cine a ver ‘Requisitos para ser una persona normal’ y ‘Blind’. La primera, dirigida por Leticia Dolera, me pareció simpática y entretenida porque presenta una estética muy personal (aunque muy reconocible) y también porque María de las Montañas y Borja somos un poco todos los nacidos a mediados de los 80 que aún no sabemos ni por dónde nos da el aire. Me pareció un buen debut como directora (aunque tiene mucho que pulir) y tengo curiosidad por ver cómo continua su carrera. Por otro lado, ‘Blind’ me pareció una gran película sobre la ceguera y las estrategias que deben desarrollar las personas privadas de visión para comprender lo que les rodea.

Miyama

– Volví a Miyama, un japonés de Madrid que me encanta por lo bien que se come y lo agradable que es el personal. No se me ocurre nada especial que recomendar porque me parece que todo está buenísimo. Hasta el menú del día es genial y bastante completo para hacer una primera aproximación a la cocina japonesa o para calmar el mono de palillos.

Elizabeth Taylor's biography

– Encontré esta biografía de Elizabeth Taylor por menos de 6 euros y no me pude resistir. Esto es Hollywood en estado puro y exprimir la vida hasta la última gota. Guilty pleasure para calmar mi vena cotilla sobre los entresijos de los grandes rodajes y la vida de las estrellas de verdad.

Orange is the new black Season 3

– Me han cundido dos series. La última entrega de ‘Orange is the new black’ me ha parecido muy diferente a las otras dos temporadas anteriores. Tengo la sensación de que realmente no ha pasado nada (excepto el arco de transformación de Piper) y a la vez nos han contado muchas cosas. Sentimientos encontrados, pero creo que el balance es positivo. También tenía pendiente la cuarta temporada de ‘Girls’ y cayó en un fin de semana. A veces me da miedo sentirme tan identificada con Hannah Horvath.

Hannah Horvath

*Junio*

Mad men o la frágil belleza de los sueños en Madison Avenue

– Fui a la feria del libro buscando ‘Mad men o la frágil belleza de los sueños de Madison Avenue’: un conjunto de ensayos sobre la serie que necesitaba leer para paliar su falta después del desenlace final. Algunos son muy entretenidos y otros me parecen infumables, pero si tienes un problema de adicción a la tele de nacimiento eres aficionado a las series, lo recomiendo por el análisis que hace de la época (década de los sesenta en EEUU) y la situación que vive el mundo de las series de televisión en este momento. Además, en la misma editorial (Errata Naturae) hay otros títulos sobre el tema que tienen muy buena pinta.

The americans

– Desde que terminó ‘Mad men’ hasta que empezó la nueva temporada de ‘Orange is the new black’, me quedaba tiempo suficiente para añadir otra serie a mi lista. Sí, creo que no me van a quedar horas de vida suficientes para acabarlas todas. Empecé ‘The Americans’ (lleva tres temporadas, pero ya digo que no me da la vida) porque me habían hablado de la cantidad de pelucas que utilizan estos dos agentes del KGB infiltrados en un barrio residencial de EEUU y vecinos de un agente del FBI en los ochenta. Pelucas y espías que juegan al gato y al ratón en los ochenta me parece siempre una buena combinación. No está mal, pero tampoco es que me apasione. Es decir, no me voy a comprar un libro basado en la serie cuando finalice. Pero la seguiré viendo.

The cut

– Fui al cine a ver ‘Investigación policial’ y ‘El padre’. La primera la recomiendo si tienes curiosidad por cómo hacer una peli en España con escasísimo presupuesto, conseguir distribución y estrenar. Buscarse la vida y no echar la culpa a los demás si tu sueño es hacer cine. La segunda está dirigida por Fatih Akin y es un dramón de dos horas sobre el genocidio armenio durante la primera guerra mundial. Con ‘El padre’ el director cierra una trilogía sobre el amor (‘Contra la pared’), la muerte (‘Al otro lado’) y el demonio (‘El padre’).

La Tomata

– De los sitios donde salí a comer recomiendo muchísimo ‘La tomata’ (C/Alburquerque, 13). Es un mexicano muy pequeñito llevado por un matrimonio (ella cocina, él atiende) donde creo que he comido los mejores tacos al pastor de Madrid. El margarita de pepino tampoco estuvo nada mal. No se puede reservar y se come en mesas altas, pero todo está buenísimo.

Punta Paloma

– Mi mes de junio terminó en Tarifa. En una playa perdida y de difícil acceso donde celebramos una fiesta sorpresa a mi amiga S. que sirvió para reencontrarme con gente importante que vive muy cerca y muy lejos, y que ha dado lugar a otra fiesta que celebraremos el año que viene. A lo mejor no somos capaces de quedar un fin de semana cualquiera en Madrid, pero de repente organizamos una fiesta a 700km de casa y nadie se plantea faltar.

Y al final estas son las pequeñas cosas que hacen que la vida merezca la pena.

*Mayo*

Casadecor 2015

– Fui a Casadecor 2015 y me quise llevar varias cosas, como estas lámparas del espacio de Guille García-Hoz. Pero no pude, porque es una exposición. Tiene una terraza genial llamada ‘The azotea’ donde comer, cenar y tomar alguna copa muy a gusto. Hasta el 7 de junio en la C/La Palma (Madrid).

Priscilla: Reina del desierto

– Invité a mi madre a ver ‘Priscilla: Reina del desierto. El musical’. Lo recomiendo muchísimo. La historia no es nada del otro jueves, pero el espectáculo me resultó muy divertido, con actores, cantantes y bailarines con mucho talento. Con un equipo que está detrás igual de grande. Un vestuario de un millón de euros y un autobús en el escenario. No sé si prorrogarán en Madrid antes de irse de gira por España. De momento, hasta el 7 de Junio en el Teatro Alcalá (C/ Jorge Juan, 62).

Lolito

– Leí ‘Lolito’, de Ben Brooks. Lo venden como ‘El guardián entre el centeno’ para las nuevas generaciones. ‘El guardián…’ es uno de mis libros preferidos y ‘Lolita’ me lo leí hace muchos años y me gustó. Así que compré ‘Lolito’ por una mezcla rara de curiosidad y escepticismo. Conclusión: Etgar Allison (el protagonista) no es Holden Caulfield. Etgar es muy divertido. Un adolescente que a pesar de tenerlo todo no tiene ganas de nada, lleno de miedo e inseguridad y víctima del desamor. Por supuesto, como buen adolescente, cree que lo sabe absolutamente todo. Me he reído mucho  y en cuanto pueda empezaré ‘Crezco’, del mismo autor.

Mad men

– Acabo de terminar ‘Mad men’ y siento vacío. Good bye, Mr. Draper. He empezado a ver ‘The Good Wife’ y todo el rato me acuerdo de mi amiga S., abogada. Las tramas judiciales nunca me han interesado. Me aburro cuando hay un juicio en alguna película. Sin embargo, es precisamente esto lo que me engancha de esta serie. Los casos, la investigación, los pactos y cómo llevan las estrategias de defensa. Más allá de la historia personal de la protagonista, que también engancha, pero menos. ‘The Good Wife’ ya lleva seis temporadas. Necesito saber cómo hace la gente para ver muchas series y estar al día, porque yo no lo consigo.

– En el cine y he visto ‘Caza al asesino’ y ‘Aprendiendo a conducir’. La primera no me gustó y la segunda sí, lo cual es raro porque no soy muy fan de Isabel Coixet (y lo soy bastante de Sean Penn).

Sharon Stone en CannesSharon Stone en Cannes, 1995

– He estado muy pendiente del Festival de Cannes y de su alfombra roja. Esto es lo que escribí sobre su inauguración y el repaso general.

– He comido en dos sitios que me han gustado, con buena relación calidad-precio y he repetido en otro. El primero, Nakeima (C/Meléndez Valdés, 54). Es un dumpling bar bastante original, con platos ‘fusión’ muy bien hechos, con mucho sabor. El trato es muy bueno y te guían, ofrecen y aconsejan en todo momento. Muy positivo después de hacer cola para entrar (antes de que abran). Sólo entran los veinte primeros, pero la espera merece la pena. Nos encantó el ceviche de foie, pero todo estaba increíblemente bueno. El segundo, Salón Cascabel (Espacio Gourmet Experience del Corte Inglés de Serrano), la antojería de los creadores de Punto MX. Comida mexicana de diferentes regiones, para degustar a cualquier hora y pensada para compartir. Lo mejor, unos tacos de cordero y salsa tatziki. Lo mejor de lo mejor: que te puedes sacar la comida y los tequilas a la terraza del ático y tomarlos al aire libre. Otro día repetí en La casa dei Pazzi, un italiano del barrio de Chueca (C/Pelayo, 19) que me encanta porque tiene unos fagotini de pera que están de muerte y el servicio es lo más amable del mundo. Las pizzas también son buenísimas, de masa hiperfina pero tamaño contundente.

Esto es lo que ha dado de sí el mes de mayo. Junio promete.